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ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA DE LA PATRULLA NAVAL

 

“APOYO Y PROGRESO”

 

CITRONELA, MUNICIPIO DE BUENAVENTURA.

 

INFORME DEL DIRECTOR GENERAL

 

Compañeros Patrulleros.

 

Gracias a todos ustedes por acompañarnos hoy en  esta  significativa e importante Asamblea, sé muy bien de los  múltiples esfuerzos que muchos de ustedes han tenido que hacer para llegar hoy hasta  este lugar.

 

Han transcurrido varios años y este tipo de eventos con los que debemos cumplir

según las normas legales  que nos rigen, han estado ausentes por múltiples razones  pero quizás  entre las más importantes podría destacar:  La inseguridad  generalizada en la zona, y la falta de recursos humanos, económicos y técnicos.

 

Desde el Domingo 18 de Noviembre del año 2001, cuando  reiniciamos labores  en Villa Estela después de un largo período de ausencia, hemos realizado 20 brigadas incluido nuestro viaje al zoológico de Cali, esto quiere decir que las  Comunidades  de Villa Estela, La Brea,  el Kilómetro 9 , El Bajo Calima, Citronela, San Cipriano y Córdoba, integrantes de la Zona 2 , han tenido de alguna manera la oportunidad histórica de seguir  contando con la solidaridad de sus compatriotas, durante épocas tan  difíciles

 

Lamento hoy la ausencia del 80 % de nuestras comunidades, integrantes de las zonas 1, 3 y 4  donde mas 10.000 habitantes no volvieron  a recibir nuestro apoyo por las razones  antes anotadas,  pero que  estamos seguros  que si Colombia sigue cambiando como hasta ahora ha  venido sucediendo, cambiará también  el difícil  acontecer  de tan abandonados y lejanos compatriotas.

 

El próximo mes de junio cumpliremos 19 años de fundación y después de todo este largo camino recorrido puedo asegurarles a todos ustedes  que mi mejor  balance como fundador es poder mostrarle a Colombia que en el Pacífico si es posible el cambio social, cuando se es transparente y responsable  en el compromiso adquirido, cuando se cree que las comunidades negras si son capaces de encontrar  por si mismas su camino, cuando se les hace un acompañamiento sin engaños ni mentiras, cuando se les permite equivocarse pero cuando también se les reconocen sus aciertos, cuando son invitados a la mesa y no a recoger las sobras, cuando  se les da el trato  de ciudadanos de primera categoría, cuando se les respeta su cultura y libre determinación, cuando se pone en práctica la filosofía de nuestro  himno, en fin cuando se sabe ser  amigo y compañero.

 

Pero toda esta realidad que hoy nos motiva a creer en una Colombia mejor, no fuera posible sin el apoyo de personas e instituciones que de manera silenciosa y desinteresada  nos han venido apoyando mes a mes para que compartamos de su esfuerzo un poco, por eso hoy quiero decirles en nombre de todos los aquí reunidos mil gracias y que la vida se los recompense.

 

En este orden de ideas quiero destacar el programa “madres del Pacifico” como nuestro programa mas costoso, pero también como el mas importante, pues  si bien no  pretende estimular la natalidad, sí  respeta la decisión de la mujer y la acompaña en sus momentos más difíciles, mostrándole eso sí la magnitud de la responsabilidad que representa en todos los campos el traer un niño a este mundo.

 

El trabajo con los ancianos hipertensos, con los niños y su prevención en salud, el  haber  podido  compartir una  panela con todas las familias, el organizar y poner a funcionar  las tiendas comunitarias, han sido durante estos tiempos una buena razón para soñar en una Colombia mas justa, y motivarnos a trabajar juntos en la búsqueda de un mañana mejor.

 

Pero quizás a mi  juicio el balance más importante sin desconocer  lo significativo de cada programa es el haber logrado dos cosas:

Primero, el  positivo cambio de actitud de todos ustedes frente a su propio  futuro y segundo y no por esto menos importante,  la organización comunitaria, la  que hemos logrado construir con errores y aciertos, pero que hoy  se constituye  sin lugar duda alguna en  la piedra angular de nuestro éxito como   el mayor tesoro de las comunidades pobres.

 

Finalmente no me queda más darle gracias a Dios por haberme dado la oportunidad de la vida  para  ser útil.

 

Muchas  gracias...

 

Gonzalo Concha

Director.

 

Febrero 1 / 2004